martes, 16 de noviembre de 2010

Un hada de verdad

Esto siempre pienso cada vez que veo el regadero de la tienda donde trabajo. No se imaginan la cantidad de gente que va diario a la tienda, como si fuera una tienda de primera necesidad. Lo que me he dado cuenta es de que la gente va no en busca de algo, sino que va a ver TODA la tienda, y compran lo que les gusta. También es por eso que la gente regresa cosas todos los días.
Me gustaría tener una varita mágica y poder recoger todo el regadero. Ordenarlo como debería de estar. Obviamente esto es imposible, por lo que mis compañeros y yo tenemos que recoger lo que la poca educación de nuestros clientes provoca. Porque digo, si agarran los lentes... y no los quieren.. déjenlos donde estaban. También está la gente que se prueba ropa, y ¿qué pasa? que ya no cuelgan NADA, y todo me lo dan hecho una bola. Yo se que es mi trabajo colocar la ropa en su lugar, pero ponerlo en el gancho sólo aumenta mi trabajo. A veces pienso que la gente piensa que me hace un favor siendo desordenado para que yo tenga un trabajo. Pero eso no es cierto, sólo incrementa las cosas que tenemos que hacer en el mismo tiempo. Creo sinceramente que nos deberían de pagar un poco más. Hacemos muchas cosas, entre ellas soportar a los clientes antipáticos.
Ayer me di cuenta de un chavo sospechoso. Se quería probar un cinturón en los vestidores. Seamos realistas, nadie necesita ir a un vestidor para probarse un cinturón. Así que le dije: disculpe señor pero no lo puedo dejar pasar con el cinturón. Y me dijo: pero sólo me lo quería probar. Y le dije: sí, pero son políticas de la tienda. (En realidad nadie me ha dicho que no los podemos dejar entrar, pero desde una vez que el de seguridad descubrió que alguien se llevó el cinturón nuevo y dejó el suyo, ya no dejo que entren con ellos). Y bueno, el chavo se fue, porque era una persona muy joven que tenía una apariencia de criminal, para ser sinceros. Y luego regresó pero esta vez con la intención de ir al baño, pero llevaba una bolsa de ROSS, y le dije, señor, me permite su bolsa. No lo dejé entrar al baño con la bolsa. Y cuando me la dio me percaté que tenía un cinturón. No hubo necesidad de abrir la bolsa, se notaba. Creo que evité un robo. ¿no lo creen?
En fin, la verdad no entiendo a la gente. Digo, todos tenemos algo de locos, pero hay gente que su locura está desviada con fines para hacer el mal. También gente tan chocante como si estuviera en Prada o Gucci. Pero bueno, al menos mis jefes y compañeros son buena onda. De verdad que estas experiencias me motivan a querer estudiar y tener mi propio negocio. Se que de fotógrafa igual voy a tratar con gente, pero estoy segura que va a ser diferente. No tendré que recoger lo que la gente mal educada riega, lo que los hijos de los padres irresponsables riegan, y no tendré que oír reclamos de algo que ni siquiera soy la culpable.
Creo que yo soy mi misma hada madrina, la que va a luchar mucho para conseguir sus deseos. Aunque no niego que sin la ayuda de Dios, mi vida no tendría sentido. No tengo una varita, pero tengo voluntad, decisión y perseverancia. A veces parece que mi paciencia se va a agotar pero Dios está ahí para brindarme un poco más.
Otra razón por la que me gustaría ser un hada, es porque así hubiera podido mandar a mi papi a ver a su papá. No tengo ratones ni calabaza, pero algo se me hubiera ocurrido. Mi abuelito se murió el viernes. Gracias a Dios se murió tranquilo y con paz. Sin tener pendientes, con su fe intacta y listo para vivir la eternidad. Muchos se imaginan el cielo blanco, pero yo personalmente no me lo imagino blanco, me lo imagino de muchos colores. Colores radiantes, una vez oí una frase que decía que nuestro mundo es el negativo del cielo. Es como si Dios hubiera tomado una foto, y la foto es el cielo, y nosotros sólo vivimos en el negativo. Tengo muchas ganas de volver a ver a mis abuelitos, y estoy segura que lo haré.. en unos 60 años. No lo sé... pero de que los veo, los veo jejeje.
Y bueno, eso es todo por el momento. Voy a hacerme de valor y empezar mi rutina de ejercicios.

martes, 16 de noviembre de 2010

Un hada de verdad

Esto siempre pienso cada vez que veo el regadero de la tienda donde trabajo. No se imaginan la cantidad de gente que va diario a la tienda, como si fuera una tienda de primera necesidad. Lo que me he dado cuenta es de que la gente va no en busca de algo, sino que va a ver TODA la tienda, y compran lo que les gusta. También es por eso que la gente regresa cosas todos los días.
Me gustaría tener una varita mágica y poder recoger todo el regadero. Ordenarlo como debería de estar. Obviamente esto es imposible, por lo que mis compañeros y yo tenemos que recoger lo que la poca educación de nuestros clientes provoca. Porque digo, si agarran los lentes... y no los quieren.. déjenlos donde estaban. También está la gente que se prueba ropa, y ¿qué pasa? que ya no cuelgan NADA, y todo me lo dan hecho una bola. Yo se que es mi trabajo colocar la ropa en su lugar, pero ponerlo en el gancho sólo aumenta mi trabajo. A veces pienso que la gente piensa que me hace un favor siendo desordenado para que yo tenga un trabajo. Pero eso no es cierto, sólo incrementa las cosas que tenemos que hacer en el mismo tiempo. Creo sinceramente que nos deberían de pagar un poco más. Hacemos muchas cosas, entre ellas soportar a los clientes antipáticos.
Ayer me di cuenta de un chavo sospechoso. Se quería probar un cinturón en los vestidores. Seamos realistas, nadie necesita ir a un vestidor para probarse un cinturón. Así que le dije: disculpe señor pero no lo puedo dejar pasar con el cinturón. Y me dijo: pero sólo me lo quería probar. Y le dije: sí, pero son políticas de la tienda. (En realidad nadie me ha dicho que no los podemos dejar entrar, pero desde una vez que el de seguridad descubrió que alguien se llevó el cinturón nuevo y dejó el suyo, ya no dejo que entren con ellos). Y bueno, el chavo se fue, porque era una persona muy joven que tenía una apariencia de criminal, para ser sinceros. Y luego regresó pero esta vez con la intención de ir al baño, pero llevaba una bolsa de ROSS, y le dije, señor, me permite su bolsa. No lo dejé entrar al baño con la bolsa. Y cuando me la dio me percaté que tenía un cinturón. No hubo necesidad de abrir la bolsa, se notaba. Creo que evité un robo. ¿no lo creen?
En fin, la verdad no entiendo a la gente. Digo, todos tenemos algo de locos, pero hay gente que su locura está desviada con fines para hacer el mal. También gente tan chocante como si estuviera en Prada o Gucci. Pero bueno, al menos mis jefes y compañeros son buena onda. De verdad que estas experiencias me motivan a querer estudiar y tener mi propio negocio. Se que de fotógrafa igual voy a tratar con gente, pero estoy segura que va a ser diferente. No tendré que recoger lo que la gente mal educada riega, lo que los hijos de los padres irresponsables riegan, y no tendré que oír reclamos de algo que ni siquiera soy la culpable.
Creo que yo soy mi misma hada madrina, la que va a luchar mucho para conseguir sus deseos. Aunque no niego que sin la ayuda de Dios, mi vida no tendría sentido. No tengo una varita, pero tengo voluntad, decisión y perseverancia. A veces parece que mi paciencia se va a agotar pero Dios está ahí para brindarme un poco más.
Otra razón por la que me gustaría ser un hada, es porque así hubiera podido mandar a mi papi a ver a su papá. No tengo ratones ni calabaza, pero algo se me hubiera ocurrido. Mi abuelito se murió el viernes. Gracias a Dios se murió tranquilo y con paz. Sin tener pendientes, con su fe intacta y listo para vivir la eternidad. Muchos se imaginan el cielo blanco, pero yo personalmente no me lo imagino blanco, me lo imagino de muchos colores. Colores radiantes, una vez oí una frase que decía que nuestro mundo es el negativo del cielo. Es como si Dios hubiera tomado una foto, y la foto es el cielo, y nosotros sólo vivimos en el negativo. Tengo muchas ganas de volver a ver a mis abuelitos, y estoy segura que lo haré.. en unos 60 años. No lo sé... pero de que los veo, los veo jejeje.
Y bueno, eso es todo por el momento. Voy a hacerme de valor y empezar mi rutina de ejercicios.